1. Activar demasiadas funciones a la vez
Empieza por un proceso concreto y añade módulos cuando el flujo básico funcione. Así será más fácil detectar qué cambio provocó un problema.
2. Crear workflows sin definir salidas
Cada flujo necesita condiciones para detenerse cuando el contacto responde, reserva, cambia de estado o se da de baja.
3. Duplicar automatizaciones
Audita qué workflows reaccionan al mismo evento. Usa nombres descriptivos y prueba que un contacto no reciba mensajes duplicados.
4. No revisar zona horaria
Comprueba los ajustes de cuenta y calendario. Una zona horaria incorrecta puede desplazar citas y recordatorios.
5. Campos y etiquetas sin convención
Documenta qué información va en campos y qué condiciones se representan con etiquetas. Revisa duplicados antes de crear nuevas variantes.
6. Ignorar costes por uso
Calcula correo, llamadas, SMS, WhatsApp, IA e integraciones según tu caso. No te limites a la cuota mensual.
7. No probar formularios
Envía un contacto de prueba y confirma que los datos se guardan, se asignan y activan la acción correcta.
8. Copiar un Snapshot sin revisarlo
Comprueba dominios, conexiones, permisos, textos, calendarios y enlaces después de cargar la plantilla.
9. No definir responsables
Cada lead y cada tarea necesitan un responsable claro. Si todo el equipo es responsable, nadie puede saber quién debe actuar.
10. No revisar después del lanzamiento
Monitoriza errores, respuestas, conversiones y bajas. Documenta cambios y vuelve a probar cuando modifiques integraciones.